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viernes, 2 de marzo de 2012

Perdido numero Uno recorre La India por caminos no convenientemente pavimentados

Puro teatro desarrollado en tres actos.


Primer acto. 

     Vagon B10 [sleeper class]. Asientos numerados sesenta y uno [medium] y sesenta y dos [upper]. Tren en marcha, treinta millas por hora, direccion oeste_este. Desde Hampi [paisaje imposible, millones de bloques de granito color avellana se amontonan creando tumulos inverosimiles] a Hyderabad [a priori, parada de refresco direccion Calcuta]. Dia caluroso, sol descendente, por la ventana las sombras proyectadas moldean la Fortaleza de Bellary. Ambos perdidos esperan impacientemente la siguiente parada para aprovisionarse de alimentos organicos.

Perdido numero Uno [Uno]: "¡Mira, mira, mira!"
Perdida numero Due [Due]: "¡Donde, donde, donde!"
Uno [Indicando con el dedo]: "Encima de aquella colina."
Due [Refiriendose a la Fortaleza de Bellary]: "Increible."
Uno [Voceando un clasico]: "¡Aivalavidamarina!"

     Uno saca de la bolsa de mano un tocho de mas de mil paginas, forrado con tripticos informativos del Victoria memorial en Calcuta y cinta de enmascarar amarilla.

Uno [Decepcionado al comprobar]: "En la guia no sale"

     Efectivamente, la fortaleza de Bellary [cuyo ingeniero, frances, fue colgado por la desventaja estrategica que suponia haberla construido a menor altura que la vecina colina Kumbara] no queda referenciada en el prontuario. Y asi funciona el turismo de macuto en el noventa y nueve por ciento de los casos, si no sale en la guia, no hay visita.


Segundo acto.

     Vagon B10 [sleepers class]. Tren detenido en Guntakal Juction.
     Vemos a Uno saliendo del vagon B10. Observa [entendiendo perfectamente la realidad; no habra movimiento futuro] que el comboy esta formado por solo cuatro vagones_cama, no ve ningun material motriz. Como quien tiene controlada la situacion [en un pais de mil doscientos millones de personas, sin hablar el idioma regional y en un estado que no sabria dibujar en el mapa], camina cojeando, dando ligeros saltitos, ya que la suela de su zapatilla derecha [que no recibio ningun poetico arreglo] se ha despegado completamente en la parte delantera y cada vez que da un paso parece que fuera a ponerse a cantar. Firme en su proposito de comprar algo de fruta para el resto de la nocturna travesia, divisa un puesto de zumos. Se acerca y pregunta cuanto valen los platanos. Uno platica animadamente con el mercader, sobre el ultimo y soporifero partido de criquet entre Sri Lanka y Australia. Finaliza el negocio y sobre sus pasos vuelve hacia el abandonado carruaje.
     A medida que se acerca paseando la suave curva formada por el anden, sin prisa, como quien tiene controlada la situacion, detecta que la perspectiva creada entre el tren y una construccion cercana se mantiene constante aunque el se vaya aproximando. Algunas ratas recelosas se esconden al oir las discontinuas pisadas del hombre blanco, entre las traviesas divisa una sin cola a punto de cruzar bajo un rail.

     Nota del autor: Una mente mas avezada hubiese descubierto el error en matrix y hubiese galopado para intentar alcanzar el convoy en marcha, sin embargo la mente perdida de Perdido numero Uno tardo el tiempo extacto estimado para que cualquier tentativa de alcanzar el vehiculo fuese en vano... [lo desconoce todavia].

Perdido numero Uno [Pensando y paseando]: "Mira que cosas mas curiosas pasan en La India, la perspectiva creada entre el tren y aquella construccion se mantiene constante aunque me vaya acercando."

     Descubrimos a Uno corriendo [sin cojear] tras la masa metalica sobre ruedas. Unos ochenta metros sobre baldosa lisa y unos trescientos sobre compactado balasto [de granulometria variable entre cuarenta y cientocincuenta milimetros], tras salto extremo de treinta centimetros, incomprensiblemente, sin soltar los platanos envueltos en papel de periodico de ayer. El sol bastante bajo provoca molestos reflejos sobre los railes.

Perdido numero Uno [Gritando y corriendo]: "¡No me lo puedo creer!, ¡no me lo puedo creer!"
Uno [Añade corriendo un clasico]: "¡Aivalavidamarina!"


Tercer acto.

     Vagon S1 [unreserved second class]. Los cuatro vagones_cama se pierden en el horizonte, un destartalado ser humano flaco con algo en las manos corre sobre la conocida granulometria.
     Revisamos el anden y espiamos una divertida y popular conversacion autoctona. Tres hombres, de unos sesenta años, bigotudas caras renegridas y completas de arrugas, camisa clara, longhi oscuro y pies descalzos contemplan atentamente la situacion.

Uno de ellos [traducido del caranes, provincia de Karnataka]: "Curioso que Forrest Gump no sepa que esos vagones estan siendo trasladados a una via muerta para incorporarse posteriormente al Expreso uno ocho cero cuatro ocho, direccion sur_norte, destino Hyderabad [donde se encuentra, la seguro referida, fortaleza granitica de Golconda, capaz de resistir los ataques de Aurangzeb, el ultimo de los grandes emperadores mogoles, a finales del siglo XVII], partiendo desde esta misma estacion, plataforma tres a las veintidos cero cero hora local."
Otro de ellos [Complementa]: "Curioso si, primeros sintomas de que el imperio Mogol estaba en declive."
Uno de ellos [Increpa]: "¿Que posibilidad hay de que la consciencia humana sea una propiedad derivada de la forma de procesar informacion de la mente? Y si fuesemos capaces de crear un  algoritmo matematico que tratase el pensamiento de la misma forma y luego introdujeramos dicha informacion dentro de un ordenador, ¿Creariamos inteligencia artificial consciente?"
Otro de ellos [Responde seguro]: "¿Si modelaras una tormenta en una computadora, te salpicaria el agua?"

     El tercero, habiendo leido "Ciudad permutacion" de Greg Egan, asiente con movimiento infinito comprendiendo.


jueves, 19 de enero de 2012

Chandigarh, se consuma el objetivo...

Y puede que fuera normal que Lecorbésier, el hombre pajaro [cuya sombra todavia ciega al moderno arquitecto], acabara en La India jugando a ser urbanista.

Perdido numero Uno [a partir de ahora, Uno] y Perdida numero Dos [a partir de ahora, Due] transitan enajenados por la Jan Marg de Chandigarh buscando la oficina de turismo donde tramitar el permiso para poder visitar el Capitol Complex, lugar sagrado donde el arquitecto moderno ha de cambiarse de calzoncillos al menos tres veces. Efectivamente, en el sector nueve, segun el reporte recabado en el otro punto de informacion turistica, se encuentra el habitaculo receptor de insaciables proyectistas peregrinos. Posiblemente la habitacion no haya cambiado de mobiliario ni de secretario desde que Charles Edouard aterrizara en 1952. Sin querer romper la simetria del lugar son sentados amablemente en un sofa marron. Un armario archivador de tres metros oculta una ventana. La simetria se quebro hace decadas. Due y Uno rellenan un papel con sus datos personales, un papel, no dos, y esperan diez minutos hasta obtener su autorizacion.

Siempre por el placentero y ameno margen izquierdo de la misma via Jan Marg, dejan atras la escuela de bellas artes y el leisure valley [traducido como valle del ocio] del sector diez. Solo el sector tres y una zona postapocaliptica les separa del orgasmo. Ni rastro de vacas sagradas. Cerca del sobrealambrado secretariado [uno de los tres edificios a visitar] amables y uniformados militares piden explicaciones. Aunque acostumbrados al arquitecto blanco [no tanto a la mujer blanca], acompañado por una sonrisa, permiten el paso. Cincuenta metros antes de la alambrada principal ambos despistados deben repetir el permiso. Esta vez, una camara web les inmortalizara. El hombre del mostrador se sorprende de que la barba y el pelo de Uno sean del mismo color. Esperan diez minutos hasta obtener su reautorizacion.

Traspasada la alambrera y justo cuando Due estaba cambiandose los culeros ante el alzado principal, otro uniformado militar les ordena ingresar en un golondrino no diseñado por Carlos Eduardo. Alli, son sentados a la espera de ordenes, de nuevo, respetando la simetria en un sofa marron. El uniformado militar tras resolver el papeleo que supone que dos personas visiten un edificio administrativo, hace llamar a un subordinado uniformado con fusil de asalto reglamentario.

Pravin [el subordinado uniformado preparado para asaltar las oficinas reglamentariamente], conduce a los desorientados hasta el ascensor principal despues de acceder [tras exhaustivo registro] en la masa gris de hormigon proyectada por Carlos Eduardo. En la sexta planta conduce a Due y Uno hasta un archivo donde desordenan papeles quince personas. Estanterias llenas de carpetas, mesas llenas de carpetas, carpetas llenas de papeles y sillas llenas de funcionarios clasificando papeles en carpetas y en estanterias. Son sentados sin miramientos simetricos. Josef K. recordando su proceso estaria emocionado por la escena. Tras otra vision de la revision de la reautorizacion de la autorizacion, Pravin, les devuelve todos los documentos recolectados. Emocionados y sentados, Uno y Due imaginan que con tanto papeleo podran extasiarse con todos y cada uno de los volumenes proyectados por Le Corbusier, incluso temen por la poco previsora cantidad calzones y calzonas procurada.

Con Pravin a paso ligero, llegan hasta el ascensor principal. Esperan al ascensor principal. Llega el ascensor principal. Se corren las puertas. Entran. Se descorren las puertas. El hombre que da a los botones del ascensor principal pulsa el numero diez. Se enciende el boton con el numero diez. Sensacion de que el ascensor se mueve. Sensacion de que el ascensor se para. El boton con el numero diez parpadea. Una musiquita de ascensor comienza a sonar. Planta diez. El hombre que da a los botones del ascensor principal pulsa el icono de "puertas abiertas". Pravin da libertad absoluta en la azotea del monstruo de hormigon con orgiastico alzado. Esa es la recompensa... una azotea. Es verdad que las cubiertas planas de Le Corbusier son consideradas el quinto alzado, pero claro... les faltan los otros cuatro.

En la azotea, llena de piezas de hormigon gris, extrañas y volumetricamente puras, hay montada una tienda de campaña reglamentaria [no original pero con igual aire volumetricamente puro]. Ante el habla hispana, cinco subordinados en camiseta de tirantes blanca damart thermolactyl surgen por debajo de la lona. Los pantalones y calzado son reglamentarios. Parecen interesados por el origen y futuro destino de los extraviados alienigenos. Como Due y Uno comprenden su actual estado no arquitectonico, asumen su ventura, y conversan animadamente en un curioso idioma ininteligible incluso para Kal-El.

Y eso es todo, ni edificio de las cortes, ni edificio de la asamblea legislativa ni edificio del secretariado. Solo azotea.

...

Por la tarde, revisando algunos de los prototipos de ladrillo proyectados como vivienda, en el sector veintidos, en un interesante ejercico plastico ceramico perteneciente a su tiempo y a la necesidad de generar multiples variaciones formales con limitados materiales, un simpatico hindu con el pelo teñido de rojo, que salia de la morada, les propuso pasar al interior. Al fin Uno podria interactuar con el pueblo chandigano disfrutando de un entorno arquitectonico pacifico. Presentaciones familiares e intercambio de informacion personal fundamental. Un tresillo y dos sofas amueblan el salon. Una tele de plasma amuebla la pared. Se abre una puerta, una cama y un abuelo. Dentro de la habitacion todo el espacio esta ocupado por montañas inexpugnables de algo. Un corredor que cruza desde el salon hasta el jardin trasero permite el paso a otras tres particiones. Un segundo dormitorio. Otra cama y de nuevo horror vacui sin abuela. Una cocina y un baño. El simpatico hindu, sintiendo las muestras de interes por la arquitectura producida por el suizo, obliga a Due y Uno a sentarse en la sala de estar y ofrece como agasajo, con obligacion de comer intimidando con el dedo, unos confites indios.

Al dia siguiente perdido numero Uno y perdida numero Dos, mas perdidos que nunca, recordando el encuentro en el sector veintidos, pudieron [como pretendian] usar toda su ropa interior gracias a la dulce ingesta impuesta la tarde anterior... el contacto con la arquitectura de Chandigarh produjo, al fin, el efecto deseado.


lunes, 28 de noviembre de 2011

David Blaine en Yangon. Cronicas Myanmanas I [13_11_2011]

Despued de repasar concienzudamente el futuro simple ingles en la gramatica vienesa y no tener muy claro si profundizar mas en las misteriosas formas venideras decidio encender la television que habia en la habitacion del hostal. Por casualidad la cadena que quedaba del ultimo residente era la AXN-asia y para su disfrute habia un gran hermado asiatico. A priori no parecia muy interesante pero le dio una oportunidad ya que hablaban en ingles y no sabia cambiar de canal en ninguno de los dos mandos abandonados en la mesilla a tal efecto.

El gran hermano del Thai boxing, literal. Doce o catorce jovenes [no jovenas] de diversas nacionalidades entrenan durante varios meses y una vez a la semana se lian a patadas despues de elegir a los contendientes de forma no muy clara. Cada episodio consta de varios minutos sobre convivencia, entrenamiento y filosofia, y en otros tantos se desarrolla el pugilato. Todo en ingles.

Despues de la escasa media hora y con la mirada en el despertador estimo oportuno darse el homenaje de esperar al siguiente programa. Revelador... David Blaine. Y descubrio el rejuvenecido mundo de la magia. Tambien en ingles. Un figura capaz, en cuarenta minutos, de revitalizar cualquiera de los mas conocidos trucos. Adivinar un pensamiento, levitar en la calle o atravesar un cristal con la mano era arte en presencia de la presencia del presente David.

La mirada a la alarma no era casual, al dia siguiente volaba hacia Myanmar. Con la cabeza atontada por el ingles cogio su ultima conquista, "El rio que nos lleva" [de Jose Luis Sampedro] y olvido a Casimiro.

La cantidad de informacion al respecto del cambio de divisa en Myanmar es desmedida. Guias, blogs y bitacoras dan todo tipo de consejos al respecto. Billetes impolutos de 100 o 50 dolares, no manchados, no doblados, no olidos, no comidos... perfectos. Cambiar en los hostales u hoteles, evitar el mercado negro. Si se elige la opcion oscura ser precavido, mostrar solo un billete como ejemplo y en caso de complicaciones revisar el papel devuelto por si se han caido algunos ceros. Teniendo en cuenta que por la cara de Benjamin ofrecen ochenta perfiles de un perrogato birmano, cuenta con cuidado, aun en medio de la calle, el amontonado, evitando falsos dobleces.

Con todos los consejos, incluyendo un texto [en ingles] en el corcho de la recepcion del hostel sobre el timo de la estampita, partieron emocionados hacia la esperada zona de cambio. La densamente destrozada arquitectura colonial anglosajona que brinda la ciudad, con sus verdes, azules, amarillos y rojos apagados y descascarillados es una fiesta en sus arquiectonicas cabezas. Todos los decadentes alzados estan poblados de balaustradas, parabolicas, cables telefonicos, celosias, rejerias, macetas, tendederos, maquinas acondicionadoras, parasoles inverosimiles, suciedad. Finos cordeles permiten recoger el correo desde el balcon o el mirador. Que ingenio. El emparrilado urbano formado por altruistas avenidas paralelas y generosas perpendiculares no permite el despiste, ni la perspectiva.

Cuando el sol esta en lo mas alto y funde los circuitos arrivan a la iluminada zona. Todo parece tranquilo. Puestos de comida callejeros no tan apetitosos. Varios ruidosos autobuses que pasaron la juventud a mediados de los cincuenta y timidos intentos de contacto. Sin agobios. Comprobadas algunas cifras, se dirigen al personal no autorizado mas convincente. Los no trajeados gerentes del negocio conducen a perdido number one y perdida number two hasta su "tea shop" y piden paciencia. Pasan varios minutos observando la fauna inscrita y circunscrita sobre el asfalto de la estrecha peatonal donde queda sito el "establecimiento". "Efectivamente" dice uno de los perdidos. "Un ti sop". Una mujer a tres metros, en un carrito con ruedas calienta imbebibles. Mesas de guarderia con sus taburetes plasticos a juego sirven de mobiliario. Dos parasoles rojos de conocida marca carbonatada birmana tamizan la luz y evitan el colapso intelectual [por algunos momentos perdido number one piensa que esta dentro del mostrador de una carniceria con ironia].

Y aparece [deus ex machina] David Blaine. Propone algo menos de lo anteriormente tratado, pero no importuna al auditorio. Del bolsillo izquierdo hace aparecer una calculadora, en la mano derecha lleva cuatro desconcertantes fajos de billetes de mil [de curso legal]. Lo pensado era canjear seis o siete Ulisses S. Grant por trescientos algo del pais. Con tranquilidad segun lo recomendado, el publico asistente al evento revisa los gruesos paralelepipedos axfisiados por una goma. Con tranquilidad cuentan y con tranquilidad comentan la situacion. Deivit una vez que ve caras de felicidad en las jetas de la concurrencia pide ver los dolares [mientras de una forma natural se hace con su tesoro birmano] y uno de los perdidos ofrece en forma de abanico siete billetes de cincuenta. Blaine da unos toques magicos y encuentra un error en la numeracion de uno de los Ulisses ofrecidos. Ante tal ofensa empiezan a desfilar el resto de papeles [los espectadores asumen que su cultura y vivencias occidentales estan por encima de la habilidad del trilero] que va rechazando por desconocidas razones. En sus astutas manos, ya cohabitan diez o doce, quien sabe. Sin desencolar la mirada de la mano derecha del mago, perdido number one nota que la densidad verde es menor de lo supuesto ante el despliegue economico efectuado [no obstante es solo una intuicion], aunque por razones morales estudiadas y aprendidas en los Padres Escolapios, asume que el mundo que le rodea jamas querria engañarle, asi que evita mancillar el honor del prestidigitador presente, por no ofenderle.

...

Perdido number one y perdida numer two, algo maravillados, deciden volver al hostal para comprobar si despues del espectaculo de ilusionismo [de ilusos, no de ilusion] el billete [que se estima desaparecido] aparece por magica formula en la habitacion [como parte del truco]. Prodigioso que despues de la representacion los perdidos sigan tan perdidos.

...

La funcion se repite todos los dias durante el mes de Noviembre en Sule Paya entre las doce y las dos del mediodia. Reservar con antelacion que las entradas empiezan a escasear, ya que el gobierno pensante contabiliza las grandes perdidas que supone el cambio de divisa ilegal.

sábado, 3 de septiembre de 2011

A perfect day.

Vang Vieng. Cuarto dia Laotiano, 18:37.

Muy pronto por la mañana alquilan dos velocipedos talla niño [a 1 euro cada una]. Muy tarde por la tarde [aunque todavia de dia] se pincha una rueda y la cadena se destensa en uno de los aparatos. Alrededor solo vacas, algo parecido a bufalos, gallinas, gansos, algun pato, perros y ningun gato. Monjes budistas, rapados, enchancletados, ennaranjados regresan al monasterio cercano. Mujeres trabajan en los campos de arroz. Solo restan por recorrer seis kilometros de los cuarenta y tres totales que forman el tour. Atras quedaron rios que atravesar, barrizales que cruzar, hordas de mosquitos que aplastar, puentes que evitar y seis [quizas siete] pueblos del Laos profundo [sin fondo] que documentar [parecia que no habian visto a un flacobarbudopeludosincamisetaychandal en sus vidas, que alborotos].

Extraviado number one: Y ahora que hacemos?
Extraviada numero due: Pues andar.

Empieza a llover torrencialmente.


Ban Kong Lo. Septimo dia Laotiano, 09:12.

Muy pronto por la mañana se acercan a la entrada del parque natural donde se esconde la visitable cueva de siete kilometros de longitud de Kong Lo. Han dormido en una casa de madera en un poblado Laotiano [sin asfalto, sin cañerias, sin trono, con abuela, con rio, con una extensa lista de animales comestibles de mas de dos kilos y con otra extensa lista de invertebrados capaces de transmitir cualquier afeccion y si se sintonizan bien hasta la CNN]. Un rio subterraneo atraviesa la cueva. Indispensable una canoa con motor y marinero [8 euros paquete completo]. Siete kilometros ida, siete kilometros vuelta. Muy pronto por la mañana [pero muy oscuro dentro], impresionados por la cueva, no advierten el sigilo del motor. Fallecido a tres kilometros de la salidaentrada.

Marinero: [... ... ... ... ...] dice metiendo la mano en el agua como si fuera una pala...
Extraviado number one: Y que hacemos ahora?
Extraviada numero due: Pues remar.

En una hora comprobamos que en el exterior chispea sutilmente.


Pakse. Noveno dia Laotiano, 14:56.

Hace años una amigo de extraviado number one, ya advirtio al mundo de su falta de coordinacion delante de una canasta [y por ende en otras muchas actividades]. Con esta premisa muy pronto por la mañana alquilan una vespa [4 euros sin gasolina] con el objetivo de visitar Vat Phou. El ciclomotor arrendado ni con oxido nitroso alcanzaria los 45 kilometros hora. Muy pronto por la tarde [sol radiante], despues de governar la poderosa por la avenida principal de la ciudad dando bandazos de lado a lado, regatear politicamente con toda la policia dispuesta en los dos semaforos [unicos en toda la urbe] previamente obviados y alcanzar tras dos horas de triste [muy triste] manejo, Champasak [de nuevo, lo mas profundo del profundo Laos, pero lo mas cercano del preciado patrimonio de la humanidad], la rebautizada se va apagando, como esa vela que a falta de cera no tiene combustible que consumir, y poco a poco se extingue.

Extraviado number one: Y ahora que hacemos?
Extraviada numero due: Pues empujar.

A lo lejos se escuchan los estertores del moribundo cielo. El destino se aproxima. Como el ocio esta muy presente en lo cotidiano del pais, son inspeccionados por los amables y divertidos habitantes del lugar durante la hora que dura su peregrinacion.
Un chiquillo no mas alto que el muerto arrastrado se acerca, gira una pieza situada en un lugar lejano y complicado, y resucita a la poderosa.

Hace tiempo que el cielo descargaba su preciado mana.

martes, 24 de mayo de 2011

66º 33' 45 ''

Acto primero:

Es de dia, de dia de sol, como cuando es de noche en Rovaniemi [Finlandia], que tambien es de dia. Sobre las 12:27 de la mañana. Dos humanos tranquilamente despues de un desayuno de no muy alto contenido calorico [Corn Flaques de kelloggs] se dirigen, segun un plano que han encontrado en un poste de una carretera, hacia el circulo polar artico, no tiene perdida. Caminan sobre un largo puente.

En ese momento les adelantan como treineta o cuarenta chicas, solo chicas, corriendo... piensan que puede tratarse de una carrera [cientos y cienes de chicas seguiran pasando en el transcurso del acto].

Humano numero uno: Pues que dia mas bueno para correr [Siempre mirando culos... mira].
Humana numero dos: Ya te digo Rodrigo. Crees que vamos bien por este camino? [Seguro que no para de mirar los culos de las chicas... piensa]
Humano numero uno: Seguro, segurisimo. No te flipes. Seguro [Vaya culete... mira]
Humana numero dos: Pues... a mi... me parece... que el camino... no hacia ningun quiebro tan pronunciado [Que desastre de hombre.. piensa]
Humano numero uno: No te preocupes, seguro que vamos bien. Pami [del verbo; yo pamo, tu pames, el pame..] que esto es una carrera [Han pasado ya por lo menos quinientas tias... piensa despues de que hayan pasado 500 muchachas]. Seguro que pasan por el Circulo Polar Artico

Acto segundo:

Sigue siendo de dia, el mismo dia, hace calor, quizas sean las 14:41. Los chiquillos no tan tranquilamente se dan cuenta sin mirar ningun plano que la sombras que proyectan sus cuerpos no van en la proa, sino que quedan mas bien a babor.

Se paran y con los brazos simulan mas o menos el camino secundario con respecto a la carretera principal y su situacion con respecto al norte.

Las corredoras hace tiempo que viraron a estribor y regresaron por otro largo puente a la ciudad.

Chiquillo numero uno: Um, pues no me mola un pelo pa donde va la sombra. Pami [de nuevo] que nos hemos liado [primera persona del plural...aservera].
Chiquilla numero dos: Pami que te has liado tu solo [mirando tanto culo... piensa]
Chiquillo numero uno: Pues yo [primera del singular...dice] daria media vuelta y en el primer cruce iria todo recto [como mucho seis kilometros... cree]
Chiquilla numero dos: Mejor preguntamos [porque los hombres nunca quieren preguntar...afirma y piensa]
Chiquillo numero uno: Que te crees tu que aqui la gente habla ingles [oteando el horizonte...mira]
Chiquilla numero dos: Please, Do you speak english? [dirigiendose a una finlandesa, bajita, cincuentona, con collar y perro en medio de ninguna parte, encontrada de casuality, con river a un lado...pregunta]
Finalndesa con perro: Yes, of course [si, por supuesto...responde categoricamente]
Chiquilla numero dos: Artic Polar Circle? [A boca jarro...pregunta]
Finalndesa con perro: Todo recto y a la derecha [traduccion del autor...responde]
Chiquillo numero uno: Hay que joderse para no caerse [en idioma original...piensa]

Acto tercero:

Por supuesto sigue siendo de dia, hace mas calor que en el acto segundo y por tanto mas que en el acto primero. Son exactamente las 15:12 y por fin los perdidos encuentran un cartel en el que pone "Santa Park", en el que ademas se lee 1,5 km Artic Polar Circle.

Perdida numero uno: Y tu querias desandar seis kilometros [que luego delante de un plano eran nueve] y luego caminar los otros cuatro que quedaban? [que a la vuelta por el camino correcto y directo resultaron seis...pregunta retoricamente]
Perdido completamente: Si [como habremos llegado aqui?...piensa mayestaticamente]