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martes, 13 de diciembre de 2011

El rio que nos lleva. Cronicas Myanmanas IV [27_11_2011]

En 1961, Jose Luis Sampedro escribia "El rio que nos lleva".

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En 2011 [cincuenta años despues], lo encontró en un local de libros de segunda mano en las lejanias de Khaosan Road... Bangkok. El manuscrito le conmovio enormemente. Mientras lo carcomia, fantaseaba con ser ganchero. Ir a la universidad de gancheros [seguro en Oxford o Harvard], aprender todo lo necesario y tropezar, cierto dia, con algun irlandes de camino al Tajo para exprimir la vida apacentando la maderada.

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A los pocos dias de llegar a Mandalay y en una de esas visitas obligadas cuya intencion es disfrutar del camino [mas alla del desconocido destino], en un barco sobre el rio Ayeyarwadi, sentado sobre una silla Mandalay conversaba el texto con el inseparable compañero Jacques, sentado en otra silla Mandalay. Mientras con intensidad describia la exquisita prosa contenida en el libro y la brutal dignidad de los actores, a lo lejos, pero acercandose, divisó una especie de toldo formado por telas de colores sobre un amasijo insumergible e irreconocible tirado por una descascarillada embarcacion. A lo cerca pero alejandose, comprendió la construccion flotante apoyada en una exagerada aglomeracion de bambu, no sofisticadamente trabada. Jacques, versado, aclaró que la pigmentada familia, parasitada sobre la montaña de palos, conducia, durante varias semanas, la madera desde los densos bosques mas al norte del pais hasta Yangon, presumiblemente para exportar o vender.

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Con la mano en la frente por el contraluz del sol, y queriendo olvidar el sucio remolcador contemporaneo, en su imaginacion distinguió al linaje encauzando la tupida colina leñosa con gruesos e interminables ganchos, exhibiendo brutal dignidad, exhibiendo orgullosos su destreza.

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Y escribia Jose Luis Sampedro en "El rio que nos lleva"; "Siempre habia curiosos en el puente colgante. Y eso, como decia el Cacholo, daba categoria".

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La Silla Mandalay. Cronicas Myanmanas III [25_11_2011]

La silla Mandalay no pertence a Vitra. No esta diseñada por Charles and Ray Eames ni por Verner Panton y seguro no esta expuesta en el museo del mueble de Frank Gehry en Basilea. No esta fotografiada por Gabriele Basilico y no aparece en la portada de Vogue. Andrew Niccol no la necesito como atrezzo para Ethan Hawke y Francis Bacon tampoco sento en ella a Inocencio Equis.

Nada de polimeros termoplasticos, ni vidrios al silicato sodico, ni aleaciones pavonadas.

No se vende ni se compra. No se trueca. Se construye [que no fabrica] cuando se necesita.




domingo, 4 de diciembre de 2011

Cronicas Myanmanas II [21_11_2011]

En medio de las montañas, durante la segunda jornada de las tres que dura el paseo entre la ciudad de Kalaw y Nyaung Shwe, nos detienen a tomar un te. Sera el octavo del dia.

La casa abordada tiene una estructura de madera basica, que forma una planta rectangular de cinco por ocho metros en la que se diferencian tres ambientes. El espacio vivible queda elevado mediante pilotes tambien de madera facilitando un refugio a los insolentes plumiferos bipedos y diligentes peludos cuadrupedos. Las paredes divisoras interiores y exteriores estan formadas por paneles de bambu trenzado. Subiendo la escalera no normalizada se accede directamente a la cocina. Si se cruza, se llega al espacio de estar. En la pared opuesta una puerta permite el paso a la unica habitacion.

Se reconoce la cocina, porque sobre la trama vegetal que configura el firme hay un marco similar al bastidor de un lienzo, que confina un espesor de cemento sobre el que se asienta la lumbre. Se reconoce el estar, al estar iluminado por dos ventanas y dos puertas balconeras sin contener mobiliario. No se reconoce la habitacion por la intimidad.

La ceremonia consiste en una tetera con te y unos recipientes. La familia y los invitados, sentados en el suelo, van bebiendo de sus cuencos cuando tienen ganas. Por la ventana, mientras se desarrolla un entretenido y animado dialogo entre la familia y los invitados, uno se pierde facilmente entre el rojo brillante del chili secandose al sol, el verde de las terrazas de arroz, el amarillo de las flores de sesamo y el profundo cielo azul que acompaña Noviembre.

En ese momento la familia alusionada solo detenta un miembro. Tiene sesenta y dos años aunque [miento cual bellaco galante y le digo una galanteria] parece que tiene setenta y ocho.

La comunicacion es sencilla, la guia traduce del ingles al birmano y del birmano al ingles. La informacion que se perderia en una disertacion sobre fisica cuantica seria monstruosa, pero para saciar la casuistica minima necesaria para componer una vida, el sistema es idoneo.

La estupenda mujer lleva un vestido de dos piezas negro con costuras de color naranja intenso y azul oscuro. En la cabeza un pañuelo naranja, amarillo con algunas trazas granates. Por casualidad y para conformar esa vida en mi cabeza pregunto cuantos hijos tiene.

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Catorce. Es dificil traducir o entender de forma incorrecta catorce, pero es mejor confirmarlo. Catorce. La anterior gentileza sacude mi estomago, y empiezo a interpretar el numero de arrugas que siembran su semblante.

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A tres los tuvo sola mientras recogia arroz... y se reia contando, [ante nuestros gestos de incredulidad, asombro y reconocimiento] como, cuando llegaba a casa, le decia a su marido que habia encontrado un grano un poco mas grande. A otro lo pario cuando caminaba, junto a su carreta tirada por bufalos, a un pueblo cercano a vender semillas de sesamo. Los otros seis nacieron en la casa, y alguna vez tuvo la suerte de estar acompañada por su madre. Los cuatro restantes eran adoptados aunque debido a complicaciones lingüisticas no se profundizo mas en los detalles... y siempre tras cada dato repetia facil, facil...

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Y alli seguia, sentanda en el suelo, con el brazo izquierdo sobre la rodilla izquierda, quedando la pierna derecha descansando sobre el bambu, a veces ensimismada por horizonte a traves del balcon, siviendose te sin ceremonia y conversando con extraños, extrañada ante nuestra extrañeza, disfrutando poeticamente de sus dieciseis años extra[ordinarios] de vida. Realmente facil.



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Involucrarse in Burma [18_11_2011]

Por supuesto involucrarse demasiado en el estilo de vida Myanmano [y de cualquier pais] tiene consecuencias imaginables...

Exordio: Despues de comer con los desconcertantes cultivadores de cacawiki el dia anterior y de pasar las ultimas doce horas sentado en un agradable y reconfortante escabel rosa de guarderia rosa en el pasillo central de un comodo gris autobus publico, el joven Eliseo disfruta del descolorido color naranja apagado de la pared de su celda benedictina en Kalaw, encomendandose [sin convencimiento] a la orden franciscana de Guillermo de Baskerville.

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Parece ser que los cacawiki estan haciendo un trabajo no solicitado.

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Antes de Maitines o Vigiliae se entrevista con el escusado de la lobrega abadia solo cinco veces, lo que le permite imaginar un futuro esperanzador.
Aunque es canonica la oracion en comunidad en Laudes o Matutini, [tambien lo es en Maitines y Visperas] la desidratacion sufrida hasta ese momento solo le consiente contar el numero de artropodos, boca abajo, que aparecen correteando por el bambu del tejido vegetal del soberbio falso techo del aposento.
El insensible mundo que le rodea [casi todos los animales a los que San Francisco tuvo el placer de predicar] decide desayunar a Prima, y en exanime soledad no se faculta ni un solo abstruso movimiento que disturbe su encontrada paz interior, evitando otra visita al amigo "Champion" que no "Roca" [nueva no deseada informacion acerca del lugar visitado].
En Tercia el herbolario Severino decide presentarse portando una medicina medicinal compuesta por misteriosas hierbas, "tiger powder". El color es desagradable, el olor similar al del mitico balsamo de tigre... y el sabor... mejor no usar palabras hereticas que despierten la antipatia y quizas la ira del inquisidor Bernardo Gui.
A mediodia o Sexta, estimulado ante un rayo de luz que realza [sin querer] el color destartalado dominante, abre el porton del balcon que da a la legamosa avenida principal del recinto benedictino y sin que aparezca una nueva marca en su clepsidra corre para reencontrarse con el nuevo amigo de los aciagos e inicuos momentos.
Siendo no preceptivo acudir a la iglesia en Nona [tampoco lo era en Prima, Tercia y Sexta] el joven Eliseo se dedica a la meditacion focalizando toda su energia en la respiracion abdominal. Cualquier misericordioso que lo encontrase en dicha posicion no distinguiria si ora o zozobra.
Tras la puesta del sol y tocando Visperas, consciente ya, de su nueva situacion turistica, decide fascinarse con la creacion de Umberto Eco, siempre consciente de que cualquier movimiento desequilibrara la balanza de la serenidad... cuestion que Alinardo da Grottaferrata en su sabia senectud ya habia puntualizado.
Pasadas Completas y debido a la obstinada creencia en la pobreza apostolica de su orden, el aceite de la lampara usada para alumbrar el manuscrito en la oscuridad, expira. Solo el recuerdo de las palabras interpretadas revolotea en su memoria, iluminando su pendiente relaxante sueño.

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Escolio: Es mejor no tomarse muy en serio en algunas ocasiones...

martes, 29 de noviembre de 2011

Bagan. Como ver cuatro mil templos en un dia [16_11_2011]

Bajo el sol, cuatro hombres trabajan.

Un carro de dos ruedas, arrastrado por dos cebus, es cargado de plantas de cacawiki con horquillas de madera por tres hombres, un funambulista sobre, con mismo instrumento, acopiando ordenadamente la carga.

Tapados y protegidos por un arbol de desconocido nombre, dos hombres trabajan.

Sobre una mesa con plataforma de bambu trenzado usada como tamiz, dos descamisados cerca, con palos de madera, vareando las plantas de cacawiki, amontonan bajo el mueble la preciada raiz.

A pocos metros, sin sombrilla ni proteccion, cuatro mujeres trabajan.

Una de pie y usando el viento separa las vainas leñosas de los residuos menos pesados, las restantes sedentes, con harneros tambien de bambu, limpiando el fruto de impurezas para encostalarlo en sacos de tela.

lunes, 28 de noviembre de 2011

David Blaine en Yangon. Cronicas Myanmanas I [13_11_2011]

Despued de repasar concienzudamente el futuro simple ingles en la gramatica vienesa y no tener muy claro si profundizar mas en las misteriosas formas venideras decidio encender la television que habia en la habitacion del hostal. Por casualidad la cadena que quedaba del ultimo residente era la AXN-asia y para su disfrute habia un gran hermado asiatico. A priori no parecia muy interesante pero le dio una oportunidad ya que hablaban en ingles y no sabia cambiar de canal en ninguno de los dos mandos abandonados en la mesilla a tal efecto.

El gran hermano del Thai boxing, literal. Doce o catorce jovenes [no jovenas] de diversas nacionalidades entrenan durante varios meses y una vez a la semana se lian a patadas despues de elegir a los contendientes de forma no muy clara. Cada episodio consta de varios minutos sobre convivencia, entrenamiento y filosofia, y en otros tantos se desarrolla el pugilato. Todo en ingles.

Despues de la escasa media hora y con la mirada en el despertador estimo oportuno darse el homenaje de esperar al siguiente programa. Revelador... David Blaine. Y descubrio el rejuvenecido mundo de la magia. Tambien en ingles. Un figura capaz, en cuarenta minutos, de revitalizar cualquiera de los mas conocidos trucos. Adivinar un pensamiento, levitar en la calle o atravesar un cristal con la mano era arte en presencia de la presencia del presente David.

La mirada a la alarma no era casual, al dia siguiente volaba hacia Myanmar. Con la cabeza atontada por el ingles cogio su ultima conquista, "El rio que nos lleva" [de Jose Luis Sampedro] y olvido a Casimiro.

La cantidad de informacion al respecto del cambio de divisa en Myanmar es desmedida. Guias, blogs y bitacoras dan todo tipo de consejos al respecto. Billetes impolutos de 100 o 50 dolares, no manchados, no doblados, no olidos, no comidos... perfectos. Cambiar en los hostales u hoteles, evitar el mercado negro. Si se elige la opcion oscura ser precavido, mostrar solo un billete como ejemplo y en caso de complicaciones revisar el papel devuelto por si se han caido algunos ceros. Teniendo en cuenta que por la cara de Benjamin ofrecen ochenta perfiles de un perrogato birmano, cuenta con cuidado, aun en medio de la calle, el amontonado, evitando falsos dobleces.

Con todos los consejos, incluyendo un texto [en ingles] en el corcho de la recepcion del hostel sobre el timo de la estampita, partieron emocionados hacia la esperada zona de cambio. La densamente destrozada arquitectura colonial anglosajona que brinda la ciudad, con sus verdes, azules, amarillos y rojos apagados y descascarillados es una fiesta en sus arquiectonicas cabezas. Todos los decadentes alzados estan poblados de balaustradas, parabolicas, cables telefonicos, celosias, rejerias, macetas, tendederos, maquinas acondicionadoras, parasoles inverosimiles, suciedad. Finos cordeles permiten recoger el correo desde el balcon o el mirador. Que ingenio. El emparrilado urbano formado por altruistas avenidas paralelas y generosas perpendiculares no permite el despiste, ni la perspectiva.

Cuando el sol esta en lo mas alto y funde los circuitos arrivan a la iluminada zona. Todo parece tranquilo. Puestos de comida callejeros no tan apetitosos. Varios ruidosos autobuses que pasaron la juventud a mediados de los cincuenta y timidos intentos de contacto. Sin agobios. Comprobadas algunas cifras, se dirigen al personal no autorizado mas convincente. Los no trajeados gerentes del negocio conducen a perdido number one y perdida number two hasta su "tea shop" y piden paciencia. Pasan varios minutos observando la fauna inscrita y circunscrita sobre el asfalto de la estrecha peatonal donde queda sito el "establecimiento". "Efectivamente" dice uno de los perdidos. "Un ti sop". Una mujer a tres metros, en un carrito con ruedas calienta imbebibles. Mesas de guarderia con sus taburetes plasticos a juego sirven de mobiliario. Dos parasoles rojos de conocida marca carbonatada birmana tamizan la luz y evitan el colapso intelectual [por algunos momentos perdido number one piensa que esta dentro del mostrador de una carniceria con ironia].

Y aparece [deus ex machina] David Blaine. Propone algo menos de lo anteriormente tratado, pero no importuna al auditorio. Del bolsillo izquierdo hace aparecer una calculadora, en la mano derecha lleva cuatro desconcertantes fajos de billetes de mil [de curso legal]. Lo pensado era canjear seis o siete Ulisses S. Grant por trescientos algo del pais. Con tranquilidad segun lo recomendado, el publico asistente al evento revisa los gruesos paralelepipedos axfisiados por una goma. Con tranquilidad cuentan y con tranquilidad comentan la situacion. Deivit una vez que ve caras de felicidad en las jetas de la concurrencia pide ver los dolares [mientras de una forma natural se hace con su tesoro birmano] y uno de los perdidos ofrece en forma de abanico siete billetes de cincuenta. Blaine da unos toques magicos y encuentra un error en la numeracion de uno de los Ulisses ofrecidos. Ante tal ofensa empiezan a desfilar el resto de papeles [los espectadores asumen que su cultura y vivencias occidentales estan por encima de la habilidad del trilero] que va rechazando por desconocidas razones. En sus astutas manos, ya cohabitan diez o doce, quien sabe. Sin desencolar la mirada de la mano derecha del mago, perdido number one nota que la densidad verde es menor de lo supuesto ante el despliegue economico efectuado [no obstante es solo una intuicion], aunque por razones morales estudiadas y aprendidas en los Padres Escolapios, asume que el mundo que le rodea jamas querria engañarle, asi que evita mancillar el honor del prestidigitador presente, por no ofenderle.

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Perdido number one y perdida numer two, algo maravillados, deciden volver al hostal para comprobar si despues del espectaculo de ilusionismo [de ilusos, no de ilusion] el billete [que se estima desaparecido] aparece por magica formula en la habitacion [como parte del truco]. Prodigioso que despues de la representacion los perdidos sigan tan perdidos.

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La funcion se repite todos los dias durante el mes de Noviembre en Sule Paya entre las doce y las dos del mediodia. Reservar con antelacion que las entradas empiezan a escasear, ya que el gobierno pensante contabiliza las grandes perdidas que supone el cambio de divisa ilegal.